jueves, 19 de noviembre de 2009



porque mis lagrimas dan al mar
y las tuyas dan al vacío
mis lágrimas saben a sal
y las tuyas saben a mi amor, cariño mio
mis lagrimas vuelven a mi
y las tuyas siguen en el vacio
mis lagrimas son como perlas escurridizas
y las tuyas son como el carbón  
















porque mi lágrimas se han congelado


y las tuyas ~no

anything you want in the world...give it to me

Me callo todas las veces lo que es más fácl de escribir.
Me callo, siempre. Todas las veces, me callo. Porque me quitas el habla, joder.

Y digo tonterías, sí, ya sé que ese es más mi estilo, eso, y entretegerte frases llenas de doblesentidos.
Eso, y unirme otra vez al club de los silencios mudos, escritos a gritos por toda mi cara.
Lee mis ojos.
¡Léelos, joder!

Aunque no sirva de nada.
Pero al menos, compartiremos una escena de amor estúpida, juntos.

Una escena.
Podría escribir cientos de ellas. Pero prefiero vivirlas.

Por mis labios. Los tuyos.
Cantos de sirena que nunca oyes.

Mis manos revoloteando por debajo de la mesa.
Mis uñas repiqueteando porque no puedo estarme quitea, si estás cerca.
Que yo soy como un jodido torbellino.
Y me gustas, ¡joder!
Me gustas mucho.

Si te cruzas así, tan cerca. (Adoscentímetrosdemí...)

Se me cambia la cara, cuando te veo.
Y claro, luego que sonrío demasiado en las fotos.
Luego que sonrío demasiado, y a la vez, qué poco sonrío.
¿Sabes como sonreiría más?
(Si salieras tú al otro lado de la foto, conmigo.)

 

...

Hubiera hecho cosas que jamás me atreví a hacer, hubiera escapado de lo que nunca pensé poder dejar a un lado, hubiera prometido hasta lo imposible, me hubiera atrevido a abandonar hasta lo más imprescindible para mí, solo por tí. Solo si te hubieras atrevido a decirme algo bonito, si pudieras haber dejado escapar
algún te quiero de tus labios...
Pero te quedas callado, huyes, te escapas, te escondes...





Hay elecciones. Hay caminos. Hay instintos. Puedes seguirlos o puedes cambiarlos.