martes, 2 de febrero de 2010





No quedaban libros… que no hubiera leído. Y salió a buscar más. Leyó, leyó y leyó. Y no quedaron más libros sin leer. ¿Qué quién era? Una joven tratando de escapar de la realidad...






 No quedaban libros . . . que me susurraran con sus ásperas páginas más sentimientos, esos que me hacían tocar con la yema de los dedos los sueños que mi imaginación albergaba . . .



Dame ...


Dame abrazos con olor a fresas en el reino de las nubes inalcanzables que cuando las tocas parece que respiran vapor









No quedaban libros… ¿Donde plasmaremos nuestra imaginación? .





No quedaban libros… ni cuentos, ni poesías, tan sólo un rastro de polvo. El fuego seguía destrozándolos en sus entrañas, mientras las llamas lamían la tinta y mataban las palabras..
 
No quedaban libros… El niño se impacientó en la cama. Podía intentar contarle un cuento, pero ¿qué les gustaba a los niños? Los finales felices, y yo de eso no tenía ni idea. . .




And then I go and spoil it all by saying something stupid like  
I Love you...
No quedaban libros… ni sueños con los ojos abiertos, ni almohadas marcadas por el reposo, ni dedos tintados. Echo de menos fundirme en lo ajeno y escapar entre molinos de viento...