sábado, 19 de septiembre de 2009


Su ansiedad se convierte en rabia, y con rabia hace pagar su enfado con la gente que quiere...

¿Qué idiota, no?


Miserable y cruel niña, no sabes el daño que haces...
Si sigues así, perderás lo que amas.
Controla tu ira, tu ansiedad y tu dolor, convertido todo ello en rabia, o lo lamentarás...