miércoles, 14 de octubre de 2009

[...] y así fue como Blancanieves se equivocó de manzana, la sirenita no recuperó su voz, Aurora falleció desangrada, y a Caperucita se la merendó el lobo.
- Vaya, siempre había creído que los cuentos acababan bien, ya sabes, eso de siguieron felices comiendo perdices.
Ella dejó escapar una triste carcajada.
- Pues te equivocaste con tu suposición, los cuentos son el reflejo de la realidad, un montón de mierda sujeto a una dimensión inacabada. Además, el refrán no es así.
Se acabaron las historias de mentira
 Se acabaron las historias de mentira
~pateticolandia