viernes, 27 de noviembre de 2009

juega conmigo

Como cuando vas por la calle, y te imaginas vidas. Gente tan distintas y tan parecidas a la vez. Piensas si serán felices, o como serán sus días de rutina. Sí, un rollo como los de todo el mundo-.
Pero es que hay gente, como esa mujer, que me saluda siempre con una sonrisa grande, que yo...pues no sé quien es. A lo mejor conoce a mi madre, o conocía a mi padre. Sabrá como me llamo...Pero es que el otro día me encontré a un hombre que me dijo que me había reconocido por mi sonrisa.
Dijo que la última vez que me vió medía apenas un metro y que siempre pedía un huevo kinder, y me enfadaba si me salía un puzzle, pero que sonreía de la misma forma. Así, bonita y feliz. Se lo conté a mi madre, y me dijo que en el fondo, sigo igual, aunque ya no mida un metro...cuando me enfado cierro los puños fuerte fuerte y que si sonrío de verdad enseño los dientes de abajo.
Y cuando rio mucho mucho, el ojo derecho se me cierra más.... pero eso ya no me gusta tanto.