viernes, 18 de diciembre de 2009
-¿Por qué te fuiste corriendo?
Aún seguía sintiendo tu abrazo cuando te fuiste...
-Yo también lo seguía sintiendo...
pero te echaste para atrás
y yo no pude más que salir corriendo y llorar.
Y la niña volvió a caer...
‹
›
Inicio
Ver versión web